Tema 10: Estado Físico del Conductor


Para obtener el permiso de conducir es necesario superar el reconocimiento médico de aptitud correspondiente.

Las personas con discapacidad pueden obtener un permiso con las adaptaciones o restricciones que determine su reconocimiento médico.

El estado de ánimo afecta a la conducción.

Las distracciones, la velocidad inadecuada, la fatiga y el alcohol perjudican la seguridad en la conducción.

El tiempo de reacción varía según el conductor y las circunstancias; alrededor de un segundo es una referencia orientativa para el aprendizaje, no un tiempo de respuesta garantizado.

FATIGA SUEÑO DISTRACCIONES VISTA Y OÍDO

Causas:
Vías monótonas, atascos, mala iluminación, alcohol, inexperiencia al volante, velocidad excesiva, calor, asientos incómodos y conducción nocturna.

Efectos:
Aumento del tiempo de reacción.
Más errores y riesgos.
Irritabilidad y agresividad.
Cambios frecuentes de postura, visión borrosa y reacciones bruscas.
Menor capacidad de reacción.
Menos precisión y concentración.

Consejos:
Descansar como mínimo cada 2 horas o 200 km, y antes si aparece cansancio. Descansar al menos 20–30 minutos, ventilar el vehículo y mantener una temperatura agradable. Si aparece sueño, detenerse en un lugar seguro; ventilar o tomar café no sustituye al descanso.

Causas:
Somnolencia de madrugada o a primera hora de la tarde, dormir poco, comidas copiosas, conducción monótona, alcohol, drogas y medicamentos sedantes.

Efectos:
Aumento del tiempo de reacción
Más errores y riesgos
Irritabilidad y agresividad
Cambios de postura, reacciones bruscas y visión borrosa
Menor capacidad de reacción
Menos precisión y concentración

Causas:
Fatiga, somnolencia, alcohol, drogas, estrés, bajo estado de ánimo, teléfono móvil, navegador, tabaco, tráfico complejo, vías monótonas, atascos y mala iluminación.
Las distracciones pueden afectar a conductores de cualquier edad.
La monotonía de autopistas y autovías puede reducir la atención, pero las distracciones son peligrosas en todas las vías.

Vista:
La visión nocturna es peor.
Los deslumbramientos y la reducción del campo visual pueden ocultar peligros.
No es obligatorio llevar gafas de repuesto, pero sí utilizar las lentes correctoras exigidas en el permiso

Oído:
Mantener la música a un volumen que permita percibir el tráfico. Las restricciones del permiso por problemas auditivos dependen del reconocimiento médico; no toda discapacidad auditiva impide conducir.

FUMAR MÓVIL GPS

No existe una prohibición general de fumar mientras se conduce, pero no debe perjudicar el control del vehículo ni la atención:

  • Más distracciones
  • Más riesgos

Consejos: Evitar fumar al volante; nunca arrojar objetos encendidos desde el vehículo.

Utilizar el teléfono móvil mientras se conduce provoca:

  • Más distracciones
  • Más riesgos
  • Más infracciones
  • Mayor tiempo de reacción

Consejos: No utilizar el móvil durante la conducción. Usarlo sujetándolo con la mano conlleva la pérdida de 6 puntos; las conversaciones con manos libres también distraen.

El sonido del teléfono puede sobresaltar al conductor. Configurarlo antes de salir y detenerse en un lugar seguro y permitido antes de manipularlo.

Colocar el navegador donde no obstaculice la visión ni interfiera con el airbag.
No manipularlo durante la conducción.
Programar la ruta antes de iniciar la marcha. Los límites de velocidad mostrados pueden estar desactualizados; deben respetarse las señales y las condiciones reales de la vía.

Normativa vigente en 2026: Los conductores menores de 18 años deben tener una tasa de alcohol de 0,0 en sangre y en aire espirado. Para los demás conductores se mantienen las tasas generales o reducidas indicadas a continuación.


Está prohibido conducir utilizando cascos o auriculares conectados a aparatos de sonido. Los conductores de motocicletas y ciclomotores pueden utilizar dispositivos inalámbricos certificados u homologados en el casco, para comunicación o navegación, siempre que no afecten a la seguridad en la conducción.

1. Alcohol y drogas

SANGRE AIRE ESPIRADO
Tasa general 0,50 g/l 0,25 mg/l
Noveles (2 primeros años) y categorías de transporte profesional especificadas 0,30 g/l 0,15 mg/l

Para el periodo de dos años de los conductores noveles, la antigüedad de las licencias LCM o LVA solo cuenta al conducir los vehículos para los que sean suficientes; no acorta el periodo de tasa reducida de un permiso B recién obtenido. La tasa profesional reducida se aplica al conducir vehículos de mercancías de más de 3.500 kg de MMA, transporte de viajeros de más de 9 plazas, vehículos de servicio público, transporte escolar o de menores, mercancías peligrosas, servicios de urgencia y transportes especiales.

Incluso pequeñas cantidades pueden perjudicar la conducción.

La tasa de alcohol más segura es 0,0 g/l.

La concentración de alcohol suele alcanzar su máximo entre 30 y 90 minutos después de beber, pero el tiempo varía según los alimentos, la cantidad y otros factores.

El alcohol se elimina lentamente y a un ritmo variable. No debe calcularse cuándo es seguro conducir a partir de una cifra fija por hora; el café, las duchas frías y dormir no lo eliminan rápidamente.

El alcohol aumenta el tiempo de reacción, disminuye la atención y la capacidad para conducir, aumenta la fatiga y la somnolencia, reduce el campo visual y altera la apreciación de las velocidades y las distancias.

Conducir un vehículo de motor o un ciclomotor bajo la influencia del alcohol o las drogas es un delito. Superar los 0,60 mg/l en aire espirado o los 1,2 g/l en sangre también constituye delito, aunque no se pruebe por separado la influencia sobre la conducción; esta puede ser castigada por debajo de esas cifras.

La absorción depende de la cantidad, la graduación, la rapidez de consumo y los alimentos ingeridos; el tipo de bebida por sí solo no hace segura la conducción.

Los efectos varían entre personas y pueden ser especialmente importantes en jóvenes y mayores.

Mezclar alcohol con medicamentos puede aumentar sus efectos perjudiciales.

El alcohol puede agravar las consecuencias de un accidente.

Es obligatorio someterse a las pruebas de alcoholemia cuando se exijan legalmente:

  • Los peatones u otros usuarios de la vía implicados en un accidente o que hayan cometido una infracción de tráfico
  • Los conductores:
    • Cuando estén implicados en un accidente
    • En controles preventivos de alcoholemia
    • Tras cometer una infracción de tráfico
    • Cuando un agente observe síntomas de una posible influencia del alcohol

Si la primera prueba supera la tasa aplicable o existen síntomas evidentes de influencia del alcohol, es obligatoria una segunda prueba de aire espirado, con un intervalo mínimo de 10 minutos. Puede solicitarse una prueba médica de contraste; si el resultado es positivo, sus gastos corresponden a la persona examinada.

El vehículo puede inmovilizarse cuando:

  • El conductor se niega a realizar la prueba exigida
  • El resultado es positivo
  • Aunque el resultado sea negativo, el estado del conductor supone un peligro

Es obligatorio someterse a las pruebas de detección de drogas cuando se exijan legalmente. Se prohíbe conducir con presencia de drogas, salvo sustancias prescritas utilizadas con finalidad terapéutica y siempre que se esté en condiciones de conducir. La negativa de un conductor de vehículo de motor o ciclomotor a realizar una prueba exigida de alcohol o drogas puede constituir delito.

CANNABIS: Reacciones más lentas, menor concentración, somnolencia y alteración de la percepción.

COCAÍNA: Exceso de confianza, agresividad y percepción alterada; sentir menos cansancio no recupera la capacidad de conducir con seguridad.

ANFETAMINAS: Exceso de confianza, agresividad y alteración de los movimientos o del juicio; sus efectos estimulantes pueden ocultar la fatiga.

ÉXTASIS: Percepción alterada, visión borrosa, sensibilidad al deslumbramiento y posterior agotamiento o bajo estado de ánimo.

LSD: Alteración de la percepción y del juicio; sus efectos pueden durar muchas horas y variar considerablemente.

2. Medicamentos, alergias y estado del conductor

Medicamentos

1. Leer el prospecto y consultar al médico o farmacéutico sobre la conducción. No modificar un tratamiento prescrito sin asesoramiento.

2. El pictograma de advertencia sobre la conducción indica que debe consultarse el prospecto; por sí solo no supone una prohibición automática de conducir.

3. Las personas con enfermedades crónicas deben reconocer los síntomas de alarma y seguir las indicaciones médicas sobre su aptitud para conducir.

4. Algunos medicamentos para el resfriado, la gripe y la alergia producen somnolencia; el efecto depende del producto y de la persona.

5. Los efectos varían según la persona, la dosis, otros medicamentos y el estado físico.

El tabaco y la cafeína no garantizan la atención ni la aptitud para conducir. No debe conducirse cuando una sustancia o sus efectos posteriores perjudiquen la concentración, el juicio o el control del vehículo.

Enfermedades

Algunas enfermedades pueden afectar a la visión, los movimientos, la atención o el juicio. La aptitud para conducir depende de la enfermedad, su control, el tratamiento y la valoración médica individual.

Alergia

Algunos antihistamínicos producen somnolencia, especialmente si se combinan con alcohol u otros medicamentos sedantes. Se aconseja:

  • Conducir con las ventanas cerradas cuando haya niveles altos de polen
  • Utilizar el aire acondicionado de forma suave y un filtro de polen adecuado
  • Mantener limpios el habitáculo y el sistema de ventilación
  • No mezclar alcohol con medicamentos
  • Consultar al médico o farmacéutico antes de usar un medicamento que pueda perjudicar la conducción
  • Evitar viajes largos cuando los síntomas o el tratamiento afecten a la atención
  • Utilizar gafas de sol adecuadas para proteger los ojos cuando corresponda
  • Consultar las previsiones de polen y evitar la exposición cuando los niveles sean altos

Estrés

No conducir si el estrés impide mantener la concentración o el control con seguridad. Puede aumentar la agresividad, la fatiga y las distracciones.

Depresión

La depresión y algunos tratamientos pueden afectar a la concentración, la atención o el juicio. Consultar al médico sobre la conducción y no suspender un tratamiento prescrito por iniciativa propia.

3. Alcohol: tasa 0,0 para menores

Los conductores menores de 18 años, incluidos los autorizados a conducir ciclomotores, ciclos o VMP, no pueden tener alcohol en sangre ni en aire espirado: la tasa aplicable es 0,0.