Para obtener el permiso de conducir es necesario superar el reconocimiento médico de aptitud correspondiente.
Las personas con discapacidad pueden obtener un permiso con las adaptaciones o restricciones que determine su reconocimiento médico.
El estado de ánimo afecta a la conducción.
Las distracciones, la velocidad inadecuada, la fatiga y el alcohol perjudican la seguridad en la conducción.
El tiempo de reacción varía según el conductor y las circunstancias; alrededor de un segundo es una referencia orientativa para el aprendizaje, no un tiempo de respuesta garantizado.
| FATIGA | SUEÑO | DISTRACCIONES | VISTA Y OÍDO |
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Causas: Efectos: Consejos: |
Causas: Efectos: |
Causas: |
Vista: Oído: |
| FUMAR | MÓVIL | GPS |
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No existe una prohibición general de fumar mientras se conduce, pero no debe perjudicar el control del vehículo ni la atención:
Consejos: Evitar fumar al volante; nunca arrojar objetos encendidos desde el vehículo. |
Utilizar el teléfono móvil mientras se conduce provoca:
Consejos: No utilizar el móvil durante la conducción. Usarlo sujetándolo con la mano conlleva la pérdida de 6 puntos; las conversaciones con manos libres también distraen. El sonido del teléfono puede sobresaltar al conductor. Configurarlo antes de salir y detenerse en un lugar seguro y permitido antes de manipularlo. |
Colocar el navegador donde no obstaculice la visión ni interfiera con el airbag. |
Está prohibido conducir utilizando cascos o auriculares conectados a aparatos de sonido. Los conductores de motocicletas y ciclomotores pueden utilizar dispositivos inalámbricos certificados u homologados en el casco, para comunicación o navegación, siempre que no afecten a la seguridad en la conducción.
| SANGRE | AIRE ESPIRADO | |
| Tasa general | 0,50 g/l | 0,25 mg/l |
| Noveles (2 primeros años) y categorías de transporte profesional especificadas | 0,30 g/l | 0,15 mg/l |
Para el periodo de dos años de los conductores noveles, la antigüedad de las licencias LCM o LVA solo cuenta al conducir los vehículos para los que sean suficientes; no acorta el periodo de tasa reducida de un permiso B recién obtenido. La tasa profesional reducida se aplica al conducir vehículos de mercancías de más de 3.500 kg de MMA, transporte de viajeros de más de 9 plazas, vehículos de servicio público, transporte escolar o de menores, mercancías peligrosas, servicios de urgencia y transportes especiales.
Incluso pequeñas cantidades pueden perjudicar la conducción.
La tasa de alcohol más segura es 0,0 g/l.
La concentración de alcohol suele alcanzar su máximo entre 30 y 90 minutos después de beber, pero el tiempo varía según los alimentos, la cantidad y otros factores.
El alcohol se elimina lentamente y a un ritmo variable. No debe calcularse cuándo es seguro conducir a partir de una cifra fija por hora; el café, las duchas frías y dormir no lo eliminan rápidamente.
El alcohol aumenta el tiempo de reacción, disminuye la atención y la capacidad para conducir, aumenta la fatiga y la somnolencia, reduce el campo visual y altera la apreciación de las velocidades y las distancias.
Conducir un vehículo de motor o un ciclomotor bajo la influencia del alcohol o las drogas es un delito. Superar los 0,60 mg/l en aire espirado o los 1,2 g/l en sangre también constituye delito, aunque no se pruebe por separado la influencia sobre la conducción; esta puede ser castigada por debajo de esas cifras.
La absorción depende de la cantidad, la graduación, la rapidez de consumo y los alimentos ingeridos; el tipo de bebida por sí solo no hace segura la conducción.
Los efectos varían entre personas y pueden ser especialmente importantes en jóvenes y mayores.
Mezclar alcohol con medicamentos puede aumentar sus efectos perjudiciales.
El alcohol puede agravar las consecuencias de un accidente.
Es obligatorio someterse a las pruebas de alcoholemia cuando se exijan legalmente:
Si la primera prueba supera la tasa aplicable o existen síntomas evidentes de influencia del alcohol, es obligatoria una segunda prueba de aire espirado, con un intervalo mínimo de 10 minutos. Puede solicitarse una prueba médica de contraste; si el resultado es positivo, sus gastos corresponden a la persona examinada.
El vehículo puede inmovilizarse cuando:
Es obligatorio someterse a las pruebas de detección de drogas cuando se exijan legalmente. Se prohíbe conducir con presencia de drogas, salvo sustancias prescritas utilizadas con finalidad terapéutica y siempre que se esté en condiciones de conducir. La negativa de un conductor de vehículo de motor o ciclomotor a realizar una prueba exigida de alcohol o drogas puede constituir delito.
CANNABIS: Reacciones más lentas, menor concentración, somnolencia y alteración de la percepción.
COCAÍNA: Exceso de confianza, agresividad y percepción alterada; sentir menos cansancio no recupera la capacidad de conducir con seguridad.
ANFETAMINAS: Exceso de confianza, agresividad y alteración de los movimientos o del juicio; sus efectos estimulantes pueden ocultar la fatiga.
ÉXTASIS: Percepción alterada, visión borrosa, sensibilidad al deslumbramiento y posterior agotamiento o bajo estado de ánimo.
LSD: Alteración de la percepción y del juicio; sus efectos pueden durar muchas horas y variar considerablemente.
Medicamentos
1. Leer el prospecto y consultar al médico o farmacéutico sobre la conducción. No modificar un tratamiento prescrito sin asesoramiento.
2. El pictograma de advertencia sobre la conducción indica que debe consultarse el prospecto; por sí solo no supone una prohibición automática de conducir.
3. Las personas con enfermedades crónicas deben reconocer los síntomas de alarma y seguir las indicaciones médicas sobre su aptitud para conducir.
4. Algunos medicamentos para el resfriado, la gripe y la alergia producen somnolencia; el efecto depende del producto y de la persona.
5. Los efectos varían según la persona, la dosis, otros medicamentos y el estado físico.
El tabaco y la cafeína no garantizan la atención ni la aptitud para conducir. No debe conducirse cuando una sustancia o sus efectos posteriores perjudiquen la concentración, el juicio o el control del vehículo.
Enfermedades
Algunas enfermedades pueden afectar a la visión, los movimientos, la atención o el juicio. La aptitud para conducir depende de la enfermedad, su control, el tratamiento y la valoración médica individual.
Alergia
Algunos antihistamínicos producen somnolencia, especialmente si se combinan con alcohol u otros medicamentos sedantes. Se aconseja:
Estrés
No conducir si el estrés impide mantener la concentración o el control con seguridad. Puede aumentar la agresividad, la fatiga y las distracciones.
Depresión
La depresión y algunos tratamientos pueden afectar a la concentración, la atención o el juicio. Consultar al médico sobre la conducción y no suspender un tratamiento prescrito por iniciativa propia.
Los conductores menores de 18 años, incluidos los autorizados a conducir ciclomotores, ciclos o VMP, no pueden tener alcohol en sangre ni en aire espirado: la tasa aplicable es 0,0.