Tema 16: Accidentes y Primeros Auxilios

Actualización 2026: el protocolo PAS comienza por proteger el lugar del accidente, incluida la utilización de una baliza V-16 conectada y certificada cuando sea obligatoria. Evite exponerse al tráfico, llame al 112 si hay una emergencia y preste los primeros auxilios según la respuesta y la respiración de la víctima.


1. Accidentes

Reducir los factores de riesgo ayuda a prevenir los accidentes y a disminuir sus consecuencias.

¿Quién? Los conductores jóvenes e inexpertos presentan riesgos específicos, pero un accidente puede afectar a cualquier usuario de la vía.

¿Dónde? Las velocidades más elevadas de las vías interurbanas aumentan la gravedad de las colisiones. En las vías urbanas son frecuentes las interacciones con peatones y ciclistas; las vías con calzadas separadas reducen algunos conflictos, pero siguen exigiendo atención y distancia de seguridad.

¿Cuándo? La fatiga, la oscuridad, el tráfico de vacaciones y la congestión de las horas punta pueden aumentar el riesgo. Adapte el viaje y la conducción a las condiciones.

Los accidentes producen un gran coste humano y económico, incluidas las lesiones, los daños materiales y los gastos sanitarios y administrativos.

Los factores de riesgo afectan a las personas, los vehículos, la vía y su entorno:

  • Humano: velocidad, distracciones, fatiga, alteraciones de las capacidades e infracciones; los peatones también son usuarios de la vía.
  • Vehículo: defectos, equipamiento inadecuado o mantenimiento insuficiente.
  • Vía y entorno: meteorología adversa, pavimento en mal estado, visibilidad o señalización deficientes.

La velocidad excesiva o inadecuada aumenta las distancias de reacción y frenado y la gravedad del impacto. También reduce el tiempo disponible para identificar un peligro y reaccionar.

En caso de accidente:

  • No quite el casco a un motorista de forma rutinaria; puede ser necesario retirarlo para acceder a la vía aérea o realizar la RCP, siguiendo las instrucciones del 112 y preferiblemente con ayuda de personas formadas
  • No dé comida ni bebida a una persona herida, tampoco si presenta quemaduras
  • No administre medicamentos salvo indicación de un profesional sanitario
  • No mueva a los heridos salvo que sea necesario para su seguridad inmediata, mantener la vía aérea o realizar la RCP; reduzca al mínimo los movimientos de cabeza, cuello y columna
  • Evite el contacto directo con la sangre cuando sea posible; utilice guantes o una barrera limpia y controle las hemorragias graves
  • Conserve el lugar del accidente salvo que sea necesario mover algo por seguridad, rescate o protección de la circulación
  • No coloque objetos innecesarios bajo la cabeza de un herido
  • No haga caminar a una persona herida
  • Abrigue y tranquilice a la víctima mientras vigila su respiración
  • Siga el protocolo PAS: Proteger, Avisar a los servicios de emergencia y Socorrer
  • Preste ayuda cuando sea necesaria y todavía no esté organizada, sin crear un nuevo peligro

2. Primeros auxilios

1. Comience valorando la seguridad y la respuesta de la víctima:

  • Háblele y compruebe suavemente si responde. Si no responde, llame inmediatamente al 112 o pida a otra persona que lo haga; active el altavoz y siga las instrucciones del operador

2. Mientras se avisa a los servicios de emergencia, valore la vía aérea y la respiración e identifique posibles hemorragias que amenacen la vida:

  • A) Abra la vía aérea si es necesario. Puede ser necesaria la maniobra frente-mentón; si se sospecha una lesión de columna, reduzca los movimientos del cuello, pero mantener abierta la vía aérea tiene prioridad
  • B) Compruebe durante un máximo de 10 segundos si respira con normalidad. Los jadeos aislados o la respiración lenta e irregular no son una respiración normal
  • C) Si la persona no responde y no respira con normalidad, inicie inmediatamente la RCP; no la inicie si respira con normalidad

No retrase la RCP para contar la frecuencia respiratoria o buscar el pulso. Pida a otra persona que traiga un desfibrilador externo automatizado (DEA) si hay uno disponible.

RCP en adultos: comprima el centro del pecho a un ritmo de 100–120 compresiones por minuto y una profundidad de 5–6 cm, dejando que el tórax se expanda completamente entre compresiones. Si tiene formación y puede hacerlo, alterne 30 compresiones con 2 ventilaciones; en caso contrario, realice compresiones torácicas continuas. Siga las instrucciones de voz del DEA y evite que alguien toque a la víctima durante el análisis y las descargas. Continúe hasta que los profesionales se hagan cargo, se recupere la respiración normal, no pueda continuar o el lugar deje de ser seguro.

La posición lateral de seguridad puede ayudar a una persona que no responde, pero respira con normalidad, cuando no se sospechan lesiones traumáticas. Tras un accidente de tráfico, evite cambiar su posición de forma rutinaria; muévala solo si es necesario para proteger la vía aérea o escapar de un peligro, siguiendo las indicaciones del 112.

ESTADO DE CHOQUE: la piel pálida, fría o sudorosa, la debilidad y la respiración rápida pueden indicar un problema grave, incluida una hemorragia interna. Llame al 112, controle las hemorragias visibles y mantenga abrigada a la persona. Permita que permanezca tumbada boca arriba si lo tolera; no eleve las piernas de forma rutinaria después de un traumatismo.

NO RESPONDE, PERO RESPIRA CON NORMALIDAD: mantenga abierta la vía aérea, reduzca al mínimo los movimientos y vigile continuamente la respiración. Si deja de ser normal o se detiene, inicie la RCP.

CONSCIENTE CON DIFICULTAD PARA RESPIRAR: llame al 112 y permita una posición que facilite la respiración sin forzar movimientos ni agravar una lesión. La dificultad respiratoria, por sí sola, no permite atribuir una lesión concreta al cerebro o al tórax.

HERIDAS: no extraiga los objetos clavados. Presione alrededor del objeto, no sobre él, y cubra la herida con un apósito adecuado:

  • Controle rápidamente las hemorragias importantes; utilice un apósito o un paño limpio
  • Las lesiones de cabeza, cuello, tórax, abdomen y columna pueden ser graves aunque no exista una hemorragia externa evidente

QUEMADURAS: detenga con seguridad la causa de la quemadura y enfríe una quemadura térmica con agua corriente fresca durante 20 minutos. Mantenga abrigado el resto del cuerpo. No utilice hielo, cremas ni grasas, no reviente ampollas ni retire ropa pegada a la piel. Cubra la quemadura enfriada sin apretar con un apósito limpio que no desprenda fibras y llame al 112 si es grave.

HEMORRAGIAS: controle una hemorragia grave de la siguiente manera:

  • Aplique presión firme y continua directamente sobre la herida con un apósito o un paño limpio
  • Llame al 112; una vez controlada la hemorragia, utilice un vendaje compresivo
  • Si una hemorragia de una extremidad amenaza la vida y no se controla con presión directa, aplique un torniquete adecuado si tiene formación o se lo indica el 112; anote la hora y no lo afloje

La salida de sangre o líquido transparente por un oído después de un golpe en la cabeza requiere atención médica urgente. No tapone el oído ni gire automáticamente a la víctima; reduzca los movimientos y siga las instrucciones del 112.

En una hemorragia nasal sin complicaciones, incline a la persona hacia delante y presione de forma continua la parte blanda de la nariz durante 10–15 minutos. Un traumatismo importante, una hemorragia abundante o la dificultad respiratoria requieren ayuda urgente.

Si una persona que no responde tiene sangre o vómito en la boca, proteja la vía aérea. Cambie su posición solo si es necesario, manteniendo alineados cabeza, cuello y cuerpo cuando sea posible, y siga las indicaciones del 112.

FRACTURAS: sujete la zona lesionada en la posición en que se encuentre. No enderece una extremidad ni introduzca un hueso que sobresalga. Reduzca al mínimo los movimientos si sospecha una lesión de columna.

TRASLADOS: espere la asistencia profesional y siga las instrucciones del 112. El retraso de una ambulancia no justifica, por sí solo, trasladar a una persona gravemente herida en una furgoneta, un camión o un turismo particular.

3. Proteger con V-16

Desde el 1 de enero de 2026, los turismos, vehículos mixtos adaptables, vehículos de mercancías y autobuses matriculados en España deben llevar una baliza V-16 conectada y certificada para señalizar una emergencia. Las motocicletas no están obligadas a llevarla. Los vehículos matriculados en el extranjero que circulen en tráfico internacional pueden utilizar el dispositivo de preseñalización permitido por su país de matriculación. Utilice las luces de emergencia y coloque la baliza lo más visible posible sin exponerse al tráfico. La baliza no llama al 112 ni solicita asistencia en carretera.

Abandone el vehículo solo si puede llegar con seguridad a un lugar seguro fuera de la calzada y del arcén; de lo contrario, permanezca dentro con el cinturón abrochado. Póngase el chaleco reflectante exigido antes de ocupar una calzada o un arcén interurbanos.

Al rebasar un vehículo inmovilizado por accidente, avería, emergencia, asistencia, conservación de la vía o gestión del tráfico que ocupe total o parcialmente su carril, deje una separación lateral mínima de 1,5 metros y circule, como mínimo, a 20 km/h por debajo del límite de velocidad de la vía. Rebase únicamente cuando sea seguro.

En autopistas y autovías, las retenciones detenidas o que avanzan a paso de peatón deben facilitar el paso a los vehículos prioritarios que se aproximen: el carril situado más a la izquierda se desplaza a la izquierda y los demás a la derecha, dejando libre un corredor de emergencia.